lunes, 14 de agosto de 2017

Huracán Franklin, una Gran Lección de Coordinación Institucional

Alberto Jiménez Merino
Director de la Comisión Nacional del Agua
                                                                    del Gobierno de la República en el Estado de Puebla 




Con saldo blanco, sin pérdidas humanas que lamentar y solo daños menores, Franklin fue para Puebla un huracán que motivó un gran ejercicio de coordinación institucional, un simulacro que sin duda servirá para atender los 18 ciclones que aún faltan y de los cuales uno está ya en el Océano Pacífico.

El cambio climático es una realidad comprobada por fenómenos meteorológicos que hoy son más frecuentes, inciertos e intensos que derivan en un incremento sustantivo en las afectaciones a las personas, sus bienes y al medio ambiente.

En otras ocasiones hemos referido que el pago de afectaciones meteorológicas se ha incrementado casi siete veces en relación con los años 60 del siglo pasado. Pagos que han representado más del 5% del Producto Interno Bruto Mundial PIB, cuando el crecimiento de la economía es en promedio 2.5%, anualmente.

Ciclones tropicales, heladas, granizadas, tornados, sequías, inundaciones por lluvias intensas y elevaciones de nivel del mar, hoy son una gran amenaza que demandan con urgencia cambios más acelerados y significativos en las políticas públicas, en la educación y concientización de la población, en el manejo de los residuos sólidos, eliminación del plástico, tratamiento de las aguas residuales, recuperación de la vegetación perdida.

Se requiere un mayor compromiso en el cambio de políticas que reduzcan la emisión de contaminantes a la atmósfera como los que provocan los combustibles fósiles derivados del petróleo y dar paso a mayor velocidad a la adopción de energías limpias en sus diversas modalidades.

Pero fundamentalmente, se requiere que las ganancias de hoy no sean a costa de sacrificar los recursos naturales que requerirán las generaciones futuras. Que el dólar ganado hoy no se convierta en los 100 que se requerirán mañana para recuperar el medio ambiente deteriorado que se herede a nuestros hijos. 

Cuando el Servicio Meteorológico Nacional dependiente de la Comisión Nacional del Agua informó de la presencia de la Tormenta Tropical Franklin, inmediatamente se procedió, con urgencia, a informar al Gobernador del Estado de Puebla, Antonio Gali Fayad.

El ejecutivo, con prontitud convocó al Consejo Estatal de Protección Civil a través de la Secretaria General de Gobierno a Cargo de Diódoro Carrasco Altamirano. También se convocó al Gabinete Estatal y a la Representación del Gobierno de la República a través de las Delegaciones Federales.

Se crearon por el Gobierno del Estado Cinco centros operativos; Teziutlán, Huauchinango, Zacapoaxtla, Guadalupe Victoria y Coxcatlán. En cada uno, un Secretario del Gobierno Estatal era responsable junto con un Delegado Federal. Se tomaron todas las previsiones. Se acondicionaron albergues para la población que habita en zonas de riesgo.

La Secretaría de la Defensa Nacional activó el Plan DN-III para la protección a las personas. Todas las dependencias estatales y federales hicieron su parte conforme a su responsabilidad.

La Comisión Nacional del Agua CONAGUA destinó equipo de potabilización y transporte de agua que se instaló en Juan Galindo y Teziutlán. También hubo un representante de nivel subdirector estatal en cada centro operativo. El Coordinador Nacional de Atención a Emergencias Omar Gómez Ruiz y el Subgerente Nacional de Proyectos de Agua Potable estuvieron instalados en Juan Galindo pata atender esta emergencia. La coordinación para revisar y regular los niveles de las presas, estaba lista.

Afortunadamente la tormenta tropical al tocar tierra se convirtió en Huracán nivel 1 y fue perdiendo fuerza. Los 250 -300 mm de lluvia que esperábamos no se presentaron. Hubo un saldo blanco.

Al margen de creencias políticas, vi una gran colaboración de todos los actores, un gran entusiasmo por atender cada quien sus tareas, entendiendo muy claramente sus responsabilidades para proteger a la población, principio y fin de la administración pública.

No debiera hacer falta una amenaza climática para actuar coordinadamente, debe ser una práctica cotidiana y un ejercicio de gobierno permanente en sus tres niveles. No siempre se logra, menos cerca de elecciones. Si los problemas nos unen, veamos ahora como mantenernos unidos en favor de Puebla y México.

lunes, 7 de agosto de 2017

Captar Agua de Lluvia en los Techados, para el Consumo Humano

Alberto Jiménez Merino
Director de la Comisión Nacional del Agua
                                                                    del Gobierno de la República en el Estado de Puebla 

Toda el agua de lluvia que cae en los techados, se pierde lamentablemente hacia las calles mediante tubos de desagüe directos o conectados a drenajes. Ha sido una forma común de tirar agua tan valiosa y escasa, para después comprarla en pipas, garrafones y botellas.

El promedio nacional de lluvia en México se estima en 772 litros por metro cuadrado anualmente, equivalente a 7 millones 720 mil litros por ha. Aunque hay lugares tan pobres de lluvias con 200 litros/m2/año hasta 3500 litros/m2/año; de 2 millones hasta 35 millones de litros por hectárea es la variación nacional.

Abastecer de agua a una familia o una comunidad, ha dependido en la mayoría de los casos de una fuente superficial o subterránea. De hecho, los centros de población se crearon siempre a la orilla de ríos o fuentes de agua. Esta abundancia en las fuentes tradicionales, provocó ignorar a la lluvia como fuente directa de agua.

Desafortunadamente, en las zonas urbanas donde ya existe agua entubada, hay problemas de abasto como ocurre en las 38 principales ciudades de México. Las tuberías cumplieron ya su vida útil y no existen aún, redes para captar la lluvia hacia sitios de aprovechamiento.

Las aguas pluviales crean ríos en las calles, se mezclan con las aguas residuales sin ningún beneficio y por el contrario causan sobrecarga de los sistemas de tratamiento, desestabilizando los procesos. Al igual que los residuos sólidos, hay que separar agua pluvial y drenaje para lo que se requiere contar con dobles sistemas, seguramente
dobles costos.

Captar la lluvia no es algo nuevo. Mayas, Popolocas y Franciscanosya recolectaban y guardaban el agua de lluvia, incluso estos últimos criaban peces. Actualmente países como Israel, España, China, Bangladesh y Singapur apoyan su economía en la recolección y utilización directa del agua de lluvia, acción incorporada a su legislación. En Ciudad del Carmen, Campeche se vendía agua de lluvia distribuida en carretas.

Hay muchas experiencias de captación de agua de lluvia en localidades rurales como Atecax, Xiutetelco; San José de Gracia, Molcaxac; San Baltazar Torija, Tecali; Tulcingo y Coyomeapan en el estado de Puebla. Agueda Merino Córdova, quien me mandaba por el
agua en 1965, instaló en Tehuitzingo su sistema de recolección de lluvia en una cisterna de 16,000 litros en el año de 1998.

En el año 2000 Melquiades Morales Flores creó un programa para cosechar la lluvia en tinacos-cisternas que complementaban el abasto de agua a las familias. Solo en el primer año participaron 2,500 familias. Y el siguiente más de 5000. En los primeros meses del 2004, el Gobierno del estado y la Secretaria de Agricultura SAGARPA entregaron 750 tinacos y cintilla de riego por goteo para producir hortalizas en huertos familiares.

Durante el Gobierno de Mario Marín Torres se apoyaron 17,000 familias con tinacos para captar y almacenar agua para la producción de alimentos en pequeños espacios y contribuir a la seguridad alimentaria de las familias. En los últimos años esto solo ha quedado como entrega simple de tinacos previo a procesos electorales.

La semana pasada tuve la oportunidad de visitar el Municipio de Francisco Z Mena. Allí con el presidente Municipal, conocí el importante proyecto de captación de lluvia para abastecer de agua a familias de Guadalupe Victoria y Arroyo Seco, que realizaron investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo.

Familias muy pobres, sin acceso al agua, porque esta debe bombearse del Rio Pantepec fueron capacitadas y apoyadas para construir por si mismas los sistemas de captación. La Comisión Nacional del Agua CONAGUA reconoce la voluntad del Presidente Municipal y el apoyo de Chapingo.

En 2016, en 9 comunidades poblanas de Eloxochitlán, Olintla, Coyomeapan y Ajalpan, se instalaron con apoyo del Programa PROCAPTAR de la Comisión Nacional del Agua, 651 sistemas de captación de lluvia. Pueblos que no tenían agua potable hoy tienen cisternas de 10,000 litros para este fin. Pero además se apoyó la dignificación de sus baños y se instaló un biodigestor para tratar las aguas residuales de la vivienda.

Para que las cosas sucedan siempre es necesario el conocimiento y la voluntad de políticos comprometidos con su responsabilidad. Por eso reconozco el impulso que da, a la captación de lluvia como una opción de abasto de agua, el maestro Roberto Ramírez de la Parra, Director General de la Comisión Nacional del Agua del Gobierno de la República.

Captar la lluvia en los techados de las construcciones es ya la tercera vía de abasto en comunidades sin mar y sin reúso de aguas residuales.

lunes, 31 de julio de 2017

Asamblea Nacional del PRI, Primero Proyectos Luego Candidatos

Alberto Jiménez Merino
Director de la Comisión Nacional del Agua
                                                                    del Gobierno de la República en el Estado de Puebla 


Una constante entre las organizaciones políticas y sociales, es que solo se convocan previo a elecciones para el cambio de mando. Poco se reúnen durante el periodo intermedio. Poco importa lo realizado por los salientes, lo relevante es ver quienes van a ser los nuevos dirigentes.

Así lo he visto desde la elección de jefe de grupo en la escuela, director de  facultad, rector de Universidad, comisariado ejidal, mesa directiva de colonos, presidencia de colonia, presidente de junta auxiliar, presidencia municipal, gobernador del estado, presidente de la república, dirigencia sindical y similares.

Tener el poder ha sido un gran anhelo del ser humano. Todos quieren tener poder, ser famosos y ser ricos según Dennis Waitley en su libro Para ser el Mejor. Pero muy pocos saben cuánto poder?, para qué lo quieren?,  famosos en qué o que tan ricos?

Acceder al poder es más por invitación que por deseo, según Alex Rovira en su libro Los Siete Poderes, muy recomendable para los jóvenes que inician su incursión en la política pública. Es un proceso de preparación gradual donde se van superando temores y tentaciones que pueden hundir a gobernantes que abruptamente llegaron, sin preparación para los cargos a desempeñar.

En todos los procesos políticos vividos he visto infinidad de  aspirantes con o sin posibilidades reales. Todos buscando la circunstancia y la oportunidad. Aunque nunca hay circunstancias favorables porque éstas se tienen que crear.

Primero hay que saber para que se quiere el poder, cual es el proyecto que se necesita y después quien lo puede coordinar y dirigir. Primero, entre todos definir lo que debe hacer el próximo dirigente o gobernante.

Lo anterior es muy importante porque después de haber elegido ya casi no se vuelven a reunir los integrantes de las organizaciones, muchos por estar en desacuerdo con la decisión,  entonces aprovechemos su participación previa para conocer sus propuestas.
Por eso me parece muy importante la convocatoria realizada por Enrique Ochoa Reza y Jorge Estefan Chidiac Dirigentes del Partido Revolucionario Institucional PRI a los actores políticos de Puebla en la semana que recién terminó.

Al margen de posiciones y reclamos que son inherentes a este ejercicio convocado, quiero dejar constancia de mi felicitación al comité Ejecutivo Nacional del PRI por la oportuna reunión de la que sin duda salimos fortalecidos y motivados frente a los retos que representa el 2018.

Y lo más destacado fue plantearnos para que quiere el PRI conservar el poder en el País y recuperarlo en Puebla?. Cuál es la oferta política de nuestro partido para los poblanos?  Cuál es la visión que tenemos para nuestro estado. Y también, cual es la estrategia que definiremos para tener éxito.

 Las preferencias electorales hoy de cara al 2018 están  divididas en tercios, entre las tres principales fuerzas políticas. No se puede asegurar nada para nadie. Pero con trabajo y una gran oferta a la ciudadanía podemos ganar su preferencia. Puede ganar el PRI.

Puede ganar el PRI, si con su experiencia y estructura es capaz de convencer que requerimos poner castigos ejemplares contra la corrupción,  nuevas fórmulas para revertir la inseguridad pública que lastima a la sociedad, políticas novedosas para eliminar de fondo la pobreza que nos ha lacerado por décadas y si somos capaces de atender el grave deterioro de los recursos naturales que amenaza a las futuras generaciones.

Puede ganar el PRI, si se entiende que muchos de los problemas existentes tienen su origen en una educación distanciada de las necesidades de las familias y los sectores productivos y que la investigación científica ha sido apoyada en forma insuficiente para apalancar el desarrollo tecnológico.

Podrá ganar el PRI en Puebla si logra poner en el centro de las prioridades, recuperar el respeto y apoyo a las Juntas auxiliares, si propone privilegiar con acciones reales el combate a la pobreza del 60% de poblanos que hoy la padecen, de apoyar sustantivamente al sector agroalimentario, el abasto de agua y la limpieza de ríos. Apoyar el desarrollo de las 7 regiones según sus recursos y vocaciones.


Pero sobre todo podrá ganar el PRI si trabajando juntos, posiblemente unidos,  recuperamos y aplicamos sus principios y ponemos el servicio a la gente en el centro de las futuras políticas públicas. 

lunes, 10 de julio de 2017

Unión Mixteca Productores de Hortalizas; Modelo Nacional de Riego

Alberto Jiménez Merino
Director del Centro de Innovaciones Agroalimentarias y Tecnológicas


En la producción de zanahoria de forma tradicional y utilizando riego rodado, se necesitan 5 mil 245 metros cúbicos de agua por hectárea en cada ciclo y esto produce, aproximadamente, 50 toneladas por hectárea en regiones como la de Ixcaquixtla-Coyotepec, en el estado de Puebla. Sin embargo, cuando la misma siembra se realiza con riego por goteo, el agua necesaria disminuye a 2 mil 835 metros cúbicos por hectárea y la producción se eleva a 80 toneladas en la misma superficie.

Estos mismos resultados se observan en otros cultivos como la cebolla, en la que, de forma tradicional se utilizan 9 mil 072 metros cúbicos por hectárea para obtener 30 toneladas en una hectárea. Cuando se adopta el goteo, la cantidad de agua se reduce a 4 mil 212 metros cúbicos y el rendimiento se eleva a 45 toneladas por hectárea.

Los resultados anteriores los ha obtenido la Unión de Productores de Hortalizas de la Mixteca Poblana, organización que tiene hoy más 800 hectáreas tecnificadas con riego por goteo y que con el apoyo del Gobierno de la República que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto, a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), ha logrado tener estos alcances en producción.

Históricamente, la tecnificación del riego ha avanzado muy lentamente. A la fecha, aún prevalece la forma tradicional de conducir el agua en las parcela a través de surcos o melgas. Por su costo, por las necesidades de infraestructura y equipamiento, y por la falta de integración de los productores con un plan de producción y comercialización, ha costado trabajo acceder a los apoyos. Algunos gobiernos, incluso, hasta se han desentendido en apoyar debido a este tipo de carencias.  

Sin  embargo, cuando la organización de los productores tiene sus metas claras de mejorar las condiciones productivas y de vida, esta situación se facilita. Asimismo, se requiere de una gran conciencia, tener conocimiento de la situación actual y de lo que es posible lograr, si se hacen las cosas diferentes entre varios.

La baja productividad es uno de los mayores problemas en México. Se obtiene muy poco por el trabajo y por los recursos que se emplean en la producción. Amplios sectores de productores de temporal y hasta de riego, se conforman con solo recuperar los gastos en cada ciclo y, en realidad, para muchos ese es el objetivo porque casi nadie tiene metas de rendimiento. La escolaridad de nuestros productores es baja y  los servicios técnicos aún son insuficientemente apoyados tanto por el sector público como por el privado.

Por esta razón, la iniciativa de la Unión de Productores de la Mixteca Poblana, creada en el 2009, es muy destacable.  Esta agrupación está conformada por 800 productores de 29 sociedades, con 2 mil 700 hectáreas en los municipios de Ixcaquixtla, Tepexi de Rodriguez, Coyotepec, Santa Clara Huitziltepec y Juan N. Méndez y su zona de influencia comprende 10 comunidades de estos municipios.

Con gran claridad en el diagnóstico de su problemática, la Unión ha establecido un plan de trabajo que revisa puntualmente cada mes. Realizan las gestiones correspondientes y fortalecen en todo momento la unidad de sus integrantes.

Han constituido una caja de ahorro y préstamo, un instrumento extraordinario para el financiamiento de la producción para los socios.

Recuerdo que en  Maharashtra, India, me compartieron que la falta de agua, ocasionada por una gran sequía regional en 1989, unió a la gente para encontrar soluciones y se mantuvieron unidos con la creación de cajas de ahorro que ayudan a resolver necesidades económicas  personales y productivas.

Aún les falta en esta agrupación, avanzar en mejorar la comercialización, fortalecer la capacitación y la asesoría técnica, vincularse a Instituciones educativas y de investigación,  desarrollar la cultura del doble uso del agua, a través de la acuacultura ya iniciada en la comunidad de Cuatro Rayas, municipio de Ixcaquixtla; desarrollar la agroindustria y mejorar los instrumentos de financiamiento productivo.

Pero con lo avanzado hasta hoy, con un gran trabajo y esfuerzo que no ha escapado a la existencia de resistencias, la Unión de Productores de Hortalizas de la Mixteca Poblana se ha convertido en un caso exitoso de organización productiva, en un referente obligado del sector agroalimentario  de Puebla  y en un modelo ejemplo para México que además ya es reconocido por la Comisión Nacional del Agua.

Por otra parte, no quiero dejar pasar en estas líneas mi agradecimiento al Presidente Enrique Peña Nieto, al Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano Alemán y al Director General de la Comisión Nacional del Agua, Roberto Ramírez de la Parra, por la gran oportunidad que me han conferido al representar al Gobierno de la República en la Dirección de la CONAGUA en el Estado de Puebla.

lunes, 3 de julio de 2017

Educar a Nuestros Jóvenes para un Futuro que Nadie Puede Predecir

Alberto Jiménez Merino
Director del Centro de Innovaciones Agroalimentarias y Tecnológicas


Solo tenemos una oportunidad de preparar a nuestros jóvenes para un futuro que nadie de nosotros puede predecir. Y que estamos haciendo con esa única oportunidad?   sepregunta Stephen Covey, autor de los 7 hábitos de la gente altamente efectiva y el líder Interior, entre otros títulos. 

Un niño de Izúcar de Matamoros le pidió a su papá que le comprara un rebaño de 30 cabras porque iba a dejar de estudiar la primaria. Sus argumentos eran que sus tíos y vecinos  después de haber estudiado durante 16 años, no tenían  un trabajo digno. Y que durante ese tiempo faltante de estudiar, sus cabras se iban a multiplicar por cientos. 

Estudios de la Universidad Iberoamericana Puebla y otros investigadores señalan que en los últimos años el salario promedio de los profesionistas titulados, es muy semejante al salario mínimo general, aunque en años anteriores promediaba cerca de  tres salarios mínimos. 

Y no hay mejor regalo que se pueda dar a la República que la educación de nuestros jóvenes como escribió Marco Tulio Cicerón. 

Lo anterior viene a colación porque en estos días se están realizando  las clausuras de cursos que permiten a nuestros niños y jóvenes terminar una etapa e iniciar otras superiores. 

Cual carrera y en qué escuela seguir,  es la mayor preocupación de miles de padres de familia. Sin tener una respuesta que resuelva estas inquietudes, me permití dirigirme a los 360 jóvenes que egresaron en la generación 2014-2017 del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios CETIS 104 y que me hicieron el honor de invitarme de padrino.

Felicito y reconozco el enorme esfuerzo de sus padres y familiares  para llegar a esta meta, una de las muchas que seguramente habrán de lograr. Agradezco el apoyo y orientación de sus maestros, por todas sus valiosas enseñanzas.

Los invito a seguir adelante y a ser los mejores en todo lo que emprendan. Para ello solo identifiquen en que son buenos, dedíquense a lo que son buenos y no compitan contra nadie, porque la única competencia validad es contar uno mismo.

Identifiquen una visión intelectual, escrita y física. No se puede lograr lo que no se ha imaginado. Las grandes realizaciones humanas primero fueron un pensamiento. La visión escrita es necesaria porque lo que no se puede escribir es muy difícil de ejecutar y/o mejorar. Y la visión busca, ejecutar lo imaginado. Empezar a hacerlo, es más del 70% del éxito.

Sean los líderes que necesitamos. Reafirmen su personalidad y carácter, desarrollen la capacidad de expresión y la capacidad de escuchar. Esta tarea en realidad debe empezar desde los 5 años.  Un líder es una persona que influye en la vida de los demás.

Desarrollen y fortalezcan todos los días la cultura del reconocimiento hacia los demás. Todos somos diferentes, todos tienen algunas aptitudes y actitudes mejores que las nuestras. Que nunca sea la descalificación lo primero que tengamos hacia los demás. Que nunca el éxito personal sea a costa de enlodar o destruir a los oponentes. 

Lamentablemente la pobreza, el deterioro ambiental, la obesidad y el sobrepeso, la desigualdad social, la inseguridad  pública, la contaminación del aire, el  agua, el cambio climático la sobrepesca de los mares todavía son problemas que esperan ser atendidos y revertidos para hacer viable la viada de futuras generaciones.

Y estos problemas están esperando profesionistas mejor preparados, más pertinentes con una mayor formación práctica, sentido común y capacidad de ejecución de proyectos para el desarrollo de las comunidades y regiones. 

Practiquen el dar sin esperar, como una de las máximas leyes del éxito. Para recibir primero hay que dar. Desarrollen  una vida de servicio hacia nuestros semejantes, porque el que no vive para servir, no sirve para vivir.

A todos los egresados de Contabilidad, Mecatrónica, Laboratorista Químico, Programación, Mecánica Industrial y, Soporte y Mantenimiento de equipos de Cómputo, Muchas Felicidades!!


lunes, 26 de junio de 2017

Las Necesidades Olvidadas de las Mayorías que Menos Tienen

                                                                        Alberto Jiménez Merino
                                              Director del Centro de Innovaciones Agroalimentarias y Tecnológicas



Los que menos tienen son más de 60 millones de mexicanos pobres, agrupados en al menos una de las siete carencias identificadas por instancias gubernamentales encargadas de atenderlos. Son una mayoría poblacional y también la mayor vergüenza de las políticas públicas por su gran olvido.

Gobiernos van y vienen, en los tres órdenes, de todos los colores partidistas, sin embargo al menos en los últimos 30 años la pobreza se mantiene en su mismo nivel con tendencia a crecer.

Una de las mayores razones que se pueden señalar es que las políticas públicas no han puesto a las personas en el centro de su atención. O no existen estas políticas y en su lugar se han creado programas u ocurrencias que a decir de la vox populi tienen fuerte orientación a lograr la trascendencia del gobernante y a hacer negocio con los recursos públicos.

Las necesidades de las mayorías que menos tienen están olvidadas porque muchos gobernantes nunca las conocieron. Y no es ningún pecado no saber, pero si es muy condenable no querer aprender. Y no obstante que durante las campañas hay un importante acercamiento con la población para convencerla de ser la mejor opción, llegando al poder hay alejamiento de la gente.

Una cosa es la campaña para llegar y otra muy diferente, el ejercicio del gobierno. El elogio de la traición; nunca un verdadero líder se preocupó por cumplir sus promesas. Y parece que así seguirá siendo hasta la eternidad si no se promueve la innovación política. Una nueva y mejor política.

En cada campaña estas mayorías tienen acceso a importantes cantidades de playeras, sombrillas, despensas, mandiles, machetes, paquetes de herramientas, semillas, plumas, sartenes, juguetes para los niños, regalos para las madres y ofensivas cantidades de baratijas.  Y lo practican lo mismo el PRI, el PAN, el PRD y hasta los que lo critican como MORENA. Y no se diga del incontable número de promesas, muchas por cierto sin sentido ni sustento.

De cara a la Asamblea Nacional del PRI en agosto próximo y por supuesto en la antesala de las próximas elecciones federales del 2018 es necesario analizar y reconocer que el PRI y sus gobiernos se han alejado de la gente y, de sus necesidades más sentidas. Por eso nos han ido abandonando en las urnas y se han ido a engrosar filas de otras opciones políticas a las que el PRI ha dado hasta candidatos.

Las necesidades más sentidas de las mayorías que menos tienen siempre han sido tener alimentos suficientes en cantidad y calidad, que eliminen la vergonzante desnutrición, el excesivo consumo de comida chatarra, grasas, refrescos y alcohol. Atender la alimentación que hoy nos ha conducido a sobrepeso, obesidad y su mayor consecuencia, la diabetes que provoca hipertensión arterial y múltiples problemas a la salud.

Estas mayorías sin decirlo siempre han necesitado que la educación incluya sus principales necesidades en los contenidos educativos; educación financiera, educación alimentaria, valores cívicos, liderazgo, educación ambiental, identificación de talentos y vocaciones. Que las universidades formen líderes más vinculados a sus  comunidades y regiones. Pero también que sus escuelas sean espacios dignos, con agua y baños.

Las mayorías demandan que haya medicamentos suficientes en los hospitales y centros de salud. Sin descuidar esto, quizá la petición silenciosa más importante es que haya más acciones de salud preventiva para que  haya menos enfermos y que los médicos de hospitales públicos no tengan que cubrir una cuota de consultas como meta del día.

Estas mayorías demandan vivienda digna para que el hacinamiento deje de ser un ancla para el desarrollo familiar y sea la base de una vida plena que impulse mayores metas personales a sus integrantes.

Empleo digno con ingresos suficientes donde el emprendimiento sea ya, una cultura arraigada en los niños y jóvenes. Que los sectores productivos tengan la orientación, capacitación y apoyos reales que permitan el desarrollo de proyectos replicables, accedan a mercados y dejen de ser solo estadística en informes donde se apoya a miles, aun cuando sabemos que son puros paliativos sin ningún impacto.

Y no olvidemos que las mayorías quieren escuchar menos de aumento en presupuesto y número de policías, botones de pánico o patrullas, coordinaciones de C4, C5, C10, policías únicas, mandos únicos, policías metropolitanas. Lo que la gente quiere es más seguridad y tranquilidad en sus personas, familias y escasas posesiones.

lunes, 19 de junio de 2017

Día del Padre, de Andar Cansado con 60 y Tantos Años de Esperanza

Alberto Jiménez Merino
                                              Director del Centro de Innovaciones Agroalimentarias y Tecnológicas

Soltar los bueyes a las cuatro de la mañana y cuidarlos para que comieran y al llegar el amanecer ponerles el yugo y pegar el arado para iniciar las actividades agrícolas. Lo recuerdo muy bien, esa fue una de las primeras instrucciones y enseñanzas de mi padre, en ese entonces, desde que yo tenía cuatro años, todas fueron relacionadas con el trabajo que realizaba la familia.

No había tiempo para amanecer en el petate; aún no había camas… tampoco había tiempo para jugar, ni había juguetes ni medios para comprarlos. Trabajar, medio comer y descansar y, a partir de mis 7 años, ir a la escuela. Al regresar comenzaban nuevamente las tareas del campo o de la casa. No había más rutina que esa. De acuerdo con las valoraciones actuales eso podría denominarse explotación infantil, para mí son las prácticas familiares de las que siempre estaré muy agradecido. A la fecha, no encuentro aún otra forma de aprender que no sea haciendo las cosas.

Mi padre fue quien me enseñó los trabajos del campo y el gusto por la agricultura, por la ganadería y mi relación con los peces. Agricultor, cuidador de animales y pescador forman parte de mi currículum de origen. También fui leñador, sembrador, cultivador y cosechador; acarreador de agua, llevar el nixtamal al molino, vendedor de limón, sandía y guaje, se agregaron después.

Y mi padre también me enseñó a tener fe y esperanza. A salir adelante aún en la mayor adversidad. La fe, la certeza de que las cosas se pueden lograr, da mucho poder y seguridad. Y la esperanza, la espera optimista, es lo último que se debe perder, lo último que debe morir en un ser humano.

Honrar la palabra, ser leal a lo que piensas y crees para actuar con base a ello y no a lo que piensan, creen o desean los demás, forma parte importante de las enseñanzas recibidas de un hombre que solo pudo llegar con dificultades al segundo año de primaria.

Nació en Tecomatlán, Puebla. Dedicado al trabajo, hombre íntegro y formal. Padre de 11 hijos. De carácter fuerte y bajo circunstancias de presión, un poco salvaje en el trato con sus hijos. Sin tiempo para un abrazo o un beso cariñoso. Casi sin palabras para expresar alegría o transmitir su amor paterno. Como todos los padres y madres, quería siempre lo mejor para sus hijos. Pero no sabía cómo hacerlo. Y con orientación de amigos, logró varias hazañas.

Uno de los primeros días de junio de 1971 que estábamos desayunando, sentados sobre el surco de un cultivo de cacahuate y debajo de un árbol de guaje verde, me preguntó que si quería seguir estudiando. Ya tenía más de un mes que mi maestro
de quinto año lo había llamado, junto con mi madre, para decirles que me apoyaran para seguir haciéndolo.

Fue entonces que le contesté con objetividad, poca fe y reducida esperanza, sabiendo de las limitaciones económicas prevalentes: “si se pudiera, me gustaría”. No dijo nada. Unos minutos después, se paró, me dio instrucciones para el resto del día y se fue. Después de la media noche y tras una “normal” discusión con mi madre, supe que había conseguido una beca para que yo estudiara el sexto año de primaria en el Internado José Amarillas de Tlaxcala.

Con esa gran gestión de mi padre, el apoyo de mi maestro y el apoyo permanente de mi madre, salí de mi pueblo el 2 de septiembre de 1971. Luego vino la secundaria en Panotla, gestión magistral que mi madre hizo y, después Chapingo, con el apoyo indiscutible de Rubén Sanluis Meneses.

Mi padre ha sido un sembrador. Unas semanas después de mi partida y habiéndose agotado las tierras para sembrar sandía en Tecomatlán, decidió mudarse con la familia a Tehuitzingo, en octubre de 1971. Y fue a ese lugar para convertirse en el primer sembrador de ese fruto en la historia del pueblo, pero también de jitomate. Allí se asentó la familia después de peregrinar por varios campos de Tehuitzingo.

Miguel Jiménez Veliz, mi padre, ha sido más recientemente el primer sembrador de pastizales. Me acompañó cuando propuse al ex gobernador de Puebla, Manuel Bartlet Díaz, el proyecto regional de la Mixteca Poblana en el año 1994. Es también el primer sembrador de bambú, de jatropha, es criador de tilapia y de pescado bagre y, en los últimos 5 años, el primer cultivador de higos.

Un padre imperfecto como lo somos todos nosotros, pero un gran maestro y guía para formar gente de bien, que reconocemos en el trabajo la única vía valedera para el progreso. Porque si no puedes dar a los demás, por lo menos, no les quites. Si no les puedes ayudar a resolver sus problemas, no les des más.


Por todo lo anterior, un reconocimiento a mi padre, pero también a todos los padres, seres humanos que siempre buscan lo mejor para sus hijos y que son pilares fundamentales para seguir formando personas de bien.